miércoles, 1 de junio de 2011

LA CULPA LA TIENEN LOS DEMÁS

Hay algo que me resulta sumamente significativo: la forma que cada partido tiene de asumir los resultados electorales, sobre todo, entre los que se sitúan a la derecha y los de la izquierda. Hoy el PSOE tiene que digerir unos resultados catastróficos, pero tengo la sensación de que lo hace con sentido crítico, analizando las cosas que se han hecho mal y mirándose a sí mismo. Muy al contrario a lo que hace la derecha, si algunos quieren recordar, aunque no hace falta irse muy lejos. Hace siete años perdieron las elecciones generales y todavía no lo han digerido. Y nos han dado la matraca durante estos siete años culpando a los demás de todo. Una culpabilidad aireada desde las numerosas tertulias (por llamarlas de algún modo) radiofónicas y televisivas que auspician o apoyan al PP. Y así, no entienden ni sus dirigentes, ni sus simpatizantes que pueda haber un gobierno que no sea el de ellos y, por tanto, es imposible que se vote a otros. Salvo que haya habido una conspiración internacional para derrocar al PP y en el que están inmersos tanto los dirigentes del PSOE, como la policía y cuántos se le pongan por delante. Durante estos últimos siete años no se ha hecho más que repetir la famosa teoría de la conspiración. No han hecho ni un solo análisis crítico, porque la mayoría de sus dirigentes e, incluso, militantes, no entiende lo que es eso. La culpa la tenía toda el PSOE;  el 11-M no fue algo preparado por los islamistas radicales. No, algo tuvo que ver el PSOE y la policía, a la que, curiosamente, la derecha tanto alaba, pero sólo cuando le conviene. Algo así hace también con lo Tribunales, sólo son independientes cuando les dan la razón. Esto es, todos se equivocan, salvo ellos. Y es que entienden que a la gente se le puede dirigir como a marionetas.
Pero no sólo culpan a los demás de la pérdida de aquellas elecciones. También son culpables los demás cuando hay corrupción dentro de su partido. Claro está, hay que tener en cuenta que en la derecha no hay corrupción. Eso es imposible y, por tanto, cualquier caso que surja es mentira, es culpa de los demás, que mienten, que quieren difamar el buen nombre y la moral del Partido Popular.
Y además de todo ello, sólo el Partido Popular está en contra de ETA. Todos los demás partidos y, sobre todo, el PSOE son aliados de la banda terrorista. No me pregunten a mí la razón porque todavía estoy buscando qué beneficio sacaría con ello el PSOE. Lo que no alcanzo a entender es dónde queda la policía y cómo es posible que en estos últimos años ha habido más detenciones que nunca.
Imagínense ustedes que el PSOE mantuviese ahora la misma actitud que el Partido Popular. Que su discurso no fuese autocrítico, sino todo lo contrario, buscase culpables, por ejemplo, en la escena internacional y en la finanzas. Imaginemos que el PSOE culpabilizase de la crisis especial que está sufriendo España a los especuladores financieros, a los lobbys y las agencias internacionales. Estas estarían interesadas en derrocar al Gobierno de izquierdas de España con el fin de acabar con ciertos derechos sociales que son una lacra para los países ricos de Europa, que lo único que quieren es tener una España con bajos sueldos, una China europea. Imaginemos, que el PSOE echase la culpa a esos intereses económicos de intentar derrocar a los sindicatos porque no dejan a las empresas hacer lo que quieran con sus trabajadores. Imaginemos que todas las medidas impopulares que ha estado tomando en los últimos tiempos fueran, única y exclusivamente, impuestas desde Europa y que, por tanto, nadie podía hacer nada.  Imaginemos que el PSOE entrase en una dinámica de ese tipo buscando culpables fuera. Eso, nadie lo entendería. Primero no lo entenderían sus militantes y simpatizantes y, por supuesto tampoco lo entenderían todos los demás. 
Si el PSOE tomase esa actitud, todo el mundo entendería que se está equivocando, que está paranoico; menos aún entendería que se pasase siete años, como las plagas, dándoles vueltas a los culpables y achacando sus problemas a otros. Como tampoco nadie entendería que se siguiese apoyando y dando cancha a los corruptos, que haberlos haylos  y en todos sitios.
Resulta paradójico la visión de cada partido. Resulta paradójico lo que se espera de uno y de otro. Resulta curioso y significativo, por no decir lamentable, en algunas ocasiones
Sin embargo, lo que importa ahora es salir de la crisis. Y en este sentido, a partir de ahora, en muchos lugares, municipios o Comunidades, no habrá un sólo partido trabajando en solitario. A partir de ahora, creo, habrá dos partidos trabajando, porque seguro que uno de ellos apoya al otro o, al menos eso espero. ¿Adivinan cuál es cuál?