jueves, 12 de febrero de 2026

ENJUICIAR LA HISTORIA DEL PUEBLO

 Hoy escuchamos posicionarse a muchas personas en relación a la guerra civil o a la presencia de España en América, como si todo el mundo tuviera la verdad de la historia; cual devotos de una religión, unos y otros, se enzarzan en un juicio sumarísimo, a favor o en contra; siempre asocian sus debates con los poderes del momento, sin pararse a pensar, olvidando, premeditadamente o no, a los ciudadanos que vivieron aquella época. No a los gobernantes, sino al pueblo. Se puede decir que del mismo modo que lo hacen hoy, encumbrándose en opiniones que al españolito de a pie le trae al pairo.

Olvidan a los hombres que se embarcaron en aquellos barcos sin saber a dónde iban, a lejanas tierras, con sólo el mar de resguardo, lejos, muy lejos de su tierra. Se introdujeron en mundos desconocidos, con fauna y flora que jamás habían visto; y, aún así, siguieron. Con el paso de años, algunos de esos ciudadanos empezaron a hacer su vida allí conviviendo con los indígenas. Pero de esos ciudadanos valientes nada dicen, de quienes realmente hicieron esas hazañas y establecieron instituciones educativas y sanitarias, dejando a familias en España, se cubre un tupido velo.

En la guerra civil también olvidan a aquellos que se vieron envueltos sin tener parte ni beneficio. Hombres y mujeres que no tenían bando, la mayoría, que, quizás, sólo intentaban vivir. Pero en España siempre hay quien quiere ganar el discurso porque siempre tenemos salvadores, por uno y otro bando.

Aquellos que se vieron envueltos en una guerra de unos contra otros: ideología, religión, reyes… ¡Qué más da! Mueren siempre los mismos. Mueren, incluso, de locos por el horror, por el dolor de ver cómo matan a su mejor amigo por ser de otro bando.

Y así seguimos en bandos, sin pensar como ciudadanos, alineándonos con quienes nos empujan a guerrear; porque son ellos los interesados, los que saldrán ganando las guerras o perdiéndolas, pero nosotros seremos los que paguemos sus guerras, como antaño, incluso con la vida.

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