En el año 2000 ya se estudiaba la situación del clima en la tierra y se establecía el 2050 como un año clave. El clima ha sido muy variable a lo largo de la vida en nuestro globo terráqueo y algo ocurrió para que los humanos empezasen su andadura evolutiva. Hay documentados diferentes cambios climáticos en la tierra que motivaron las consiguientes migraciones de población. El último, se comenta, que fue entre el 600 y el 1200 después de cristo.
El caso del cambio climático viene dado por múltiples
factores entre los cuales se encuentra la actividad humana, pero no es la única.
Como no soy experta, sólo lectora de artículos, me voy a basar en algo que
estudiábamos en la EGB: el ciclo del agua y el ciclo del Carbono ¿Lo recuerdan?
Más simple que el mecanismo de un
botijo. Pues bien, también estamos interfiriendo en este simple ciclo: con
infraestructuras que afectan a los terrenos, a las aguas subterráneas que se
dirigen al mar, interrumpiendo el discurrir natural ¡Ah! Pero de eso no
hablamos. Sí que en el Reglamento de aguas se señala que se evite, pero esto depende
de los informes; ya sabemos cómo va la
burocracia y cómo, en algunos casos, lo de la declaración de impacto se
suaviza.
El ciclo del carbono es otro de lo ciclos de la EGB y posibilita la vida, ya que los árboles toman el CO2 para su crecimiento y nos ofrecen después oxígeno. Ahora bien, no todos los árboles son iguales unos atrapan más que otros y la deforestación está haciendo desequilibrar este ciclo. A veces, se nos olvida que el CO2 es necesario para la vida de especies. También los océanos atrapan el CO2. Creo que las conchas de los bivalvos lo utilizan (pero ya digo que lo habré leído por ahí y me suena).
Este ciclo es más complicado; ya
saben que nos dijeron que los pobres bovinos contribuían al aumento del CO2.
Evidentemente, los culpables somos nosotros que somos muchos y que necesitamos
cada vez más cosas, porque tenemos que comprar más cosas para que se mantenga
la actividad industrial y fabriquemos cosas para consumir más y trabajar en
producir.
De ello nadie habla porque no
interesa; así que se dedican a hablar de la energía limpia, pero si esa energía
se come terreno arbóreo no estaremos haciendo nada.
De hecho, lamento decir que el
pino carrasco es el que más CO2 consume. Y me da rabia porque adoro las encinas,
los robles… ¡Qué le vamos a hacer!
De cualquier forma, me voy a remitir a un artículo de National Geographic de febrero de 2004 en el que se planteaban dónde va el exceso de carbono. En él explican cómo se dieron cuenta de que el hemisferio norte debía tener muchas más emisiones que el hemisferio sur y esto no era así, el desfase era menor de los previsto. Por tanto, para los científicos debía haber un sumidero en donde se acumulaba el carbono y ese sumidero eran los bosques, además del agua y los océanos. Estudiaron, por ejemplo, el bosque de Harvard. Pero, en este sentido hay que hacer balance: fiándome de las cuentas del INE...
La economía española
emitió 279,9 millones de toneladas de Gases de Efecto Invernadero en 2024, un
0,2% menos que en 2023. El 22,9% correspondieron a los Hogares. Desde 2008 las
emisiones de Gases de Efecto Invernadero han disminuido un 32,4%.
Reducir el carbono está bien, siempre y cuando no afectes al crecimiento de los árboles, a no ser que quieras pasar de ello. Por eso, antes de hablar de cambio climático hay que hablar de todos los factores que influyen en los ciclos; aquí hay dos ciclos, además de las corrientes oceánicas, pero seguro que hay más y que no se han tenido en cuenta.
Y
yo me pregunto: Si seguimos a este nivel: ¿Cómo van a hacer los árboles para
sobrevivir? Necesitan ese dióxido para crecer e intercambiarlo por oxígeno, pero no lo tienen en cuenta.
Y
es que a la hora de hablar de cambios, hay que tener en cuenta todos los ciclos
y consultar adecuadamente no sólo a quien te de la razón en lo que tú piensas, sino a todos, sean o no de tu opinión. Y no son cuestiones simples como decir: voy a hacer un pacto contra el cambio climático y he consultado con expertos (cuáles).
Evidentemente, hay que tener en
cuenta otro hecho, los cambios en las corrientes oceánicas; pero por ahí no
entro que eso todavía no lo tengo muy claro, pero Francia está trabajando en ello. Porque las corrientes, es es lo único que sé, son decisivas en el clima.
Y esto se plantea una aficionada en comparación con expertos a los que me parece que nadie escucha.








