martes, 19 de agosto de 2014

REFLEXIONES VERANIEGAS: IMÁGENES FESTIVAS O VALORES ETICOS

Agosto es el mes festivo por excelencia. En muchas localidades se suceden las fiestas patronales en honor a santos de muy diversa índole que llegaron a tal condición por dedicar su vida y su muerte, en muchos casos, al cuidado de los demás, a la solidaridad, a la generosidad o a la justicia social. Igual que hoy otras muchas personas dedican su vida a los demás: misioneros como el Padre Miguel o no misioneros, como quienes integran organizaciones como Médicos sin Fronteras o tantas personas anónimas que trabajan, por poner un ejemplo, en los Bancos de Alimentos, tan solicitados hoy en día.

Pero volviendo a la fiesta, lo que más me da vueltas al cogote es que en estas fiestas hay quienes adoran al Santo en cuestión, pero al Santo figura, al de madera, yeso o con lo esté hecho el susodicho; y lo cuidan, lo adornan, lo visten, lo pasean, le cantan, le lloran, le piden... Sin embargo, muchos de ellos después de cantarles y adorarles olvidan lo verdaderamente importante del Santo: que no es la figura, sino su obra, sus valores, su entrega, su solidaridad, su generosidad, lo que significó en la vida. Curiosamente, esos valores no son adorados, ni adornados, ni cantados, ni solicitados, ni llorados, ni vestidos, ni paseados por lo adoradores.

Y cuando algún sacerdote medio loco se permite recordarles que, además de la figura, lo que representa es aquello de lo que todos carecemos y que más nos valía saber y entrenar esas cualidades, sale escarmentado por la concurrencia idólatra.

Es la idiosincrasia particular española. Ya lo decía mi madre cuando (pobrecita mía) en su inocencia sobre este país decía: “no entiendo cómo en España hay tantas Vírgenes, pero si madre de Jesús sólo hubo una” ¡Qué le vamos a hacer!

miércoles, 30 de julio de 2014

REFLEXIONES VERANIEGAS: LOS P… HERBICIDAS

Mirando este verano mi jardín de césped artificial, voy reflexionando y dándome cuenta de que hemos caído en un engranaje del que difícilmente podemos salir, a no ser que tomemos conciencia de ello de una vez por todas. Pero seguramente que la salida la tienen también taponada. Me explico. El año pasado empezaron a salir hierbas alrededor de ese césped de plástico o lo que sea. Yo optaba por quitarlas a mano; mi marido optó por el herbicida. Este año han salido más. Conclusión de mi mente calenturienta de verano: los herbicidas de estas grandes compañías matan las hierbas en un primer momento, sí. Pero para mí que deben llevar un componente que hace que vuelvan a salir al año siguiente con más fuerza para que sigas comprando herbicida porque la mano ya no sirve. Y clinc, suena la caja registradora, estas enganchado. Al mismo tiempo, esos herbicidas provocan no pocos problemas en la salud: respiratorios, estomacales, alérgicos, cutáneos e, incluso, cancerígenos, que nos hacen ir al médico con más asiduidad de la debida y  ¡Clinc! Suena de nuevo la caja registradora multinacional.

Malditas hierbas y maldita economía que no nos deja salir de este círculo.

martes, 15 de julio de 2014

CASTAS DE TODO TIPO

Aunque parece haber pasado el boom de la casta, hoy me apetece hablar de ella desde un punto de vista muy personal. Porque castas hay de muchos tipos. Se habla de la casta política, pero también hay una casta empresarial, una médica, judicial… y hasta hay una casta de profesores universitarios. O al menos la había, no sé ahora. Y no va con segunda intención. Sólo que tanto hablar de castas, me ha hecho recordar cosas que viví en la Universidad, asumidas y pasadas. No me gusta hablar de ello, ni de mí, pero haré una excepción, por lo de la casta.

Universidad, años 1991/1993 (qué vieja soy). Tras la carrera me decido a hacer el doctorado porque me encanta la Teoría de la Comunicación y lo que se puede hacer con las palabras, los silencios, los gestos, las actitudes, los contextos….. Bueno, al meollo. Ultimo año. Tengo mi proyecto de tesis, incluido un concepto nuevo, “simulacro autorreferente”. Yo, inocente de mí, pensaba que había que ir con una buena idea a los profes. Pero no. Lo importante era pulular entorno a ellos, no a todos, que no todos son casta, para que dirigiesen lo que fuese o te sugiriesen algo. Yo no quería que me sugiriesen. Presenté mi tesis a un profe y la verdad fue muy sincero: “puedo dirigirla, pero planteas cosas que al Tribunal no se le han ocurrido. Deberías hacerlo de otra manera” Primer batacazo; y con lo cabezota y rebelde que era yo por aquel entonces, a la par que inocente.

Al mismo tiempo, durante ese año, trabajé de “negra” en el Departamento. Había un adjunto desarrollando una de esas tesis de las que se conoce de antemano el resultado, subvencionada por el Instituto de la Mujer, creo. Necesitaban gente para analizar videos y spots sobre la imagen de la mujer. ¡Vamos! Un simple vistazo y valía para darse cuenta. Pero había que codificar, hacer el paripé me parecía a mí. No sé qué ganas tenían de codificar todo. Al final, en ese trabajo, primero de análisis en casa de videos y spots y después en el departamento con la puñetera codificación, me convertí en coordinadora del equipo de negros. Sin papel oficial que lo dijese, claro, para eso éramos negros. Pero la coordinadora metía horas desde las 9 de la mañana a las 9 de la noche, mientras los demás negros se iban turnando. Llegué a saberme los códigos de memoria.

A su vez, (así es la Universidad, te pasan un montón de cosas en un momento), tuve un profesor ( el de la casta) que insistía en que muchos de nosotros no teníamos que estar allí. Muy alentador, el señor, apoyando a quienes deciden estudiar e ir un poco más allá. En el doctorado, en todas las materias tenías que hacer un trabajo de reflexión. Los míos eran larguitos, leía un montón de libros y reflexionaba sobre hipótesis propias. Todo ello a máquina, no tenía ordenador. Yo logré sobresaliente en todos ellos, más alguna felicitación. Con el susodicho profesor no hubo forma, no me dio ni nota. Y eso que mi trabajo consistió en contactar con una persona de la Teología de la Liberación y contrastar opiniones. ¡A quien se le ocurre, contrastar! No me había dado cuenta de algo muy importante, con la casta no valían trabajos, ni contrastar opiniones, había que decir lo que él quería. No admitía otras consideraciones, otras reflexiones que no fueran las suyas. Pero de eso me percaté después, ya que estaba convencida de que la que fallaba era yo, que no lograba reflexionar adecuadamente sobre el tema.

En principio, eso no me hubiese importado, puesto que por el trabajo de negra me tenían que dar algo de dinero y créditos que sustituía la nota del “casta” de profesor. Pero cuando llegué al Departamento a pedir lo mío no había créditos, nadie respondía y a la hora de cobrar me encontré con el principio de igualdad mal entendido: la negra de las 12 horas cobraba igual que todo el mundo, que había hecho 2, 4, 6 u 8 horas.

Entre una y otra cosa salí defraudada de la Universidad. No de toda, por supuesto, sino de determinada “casta de profesores” que se empeñan en insuflar su dogma, apoyando a quien le sigue, sin querer escuchar otras reflexiones, así como de la forma de investigar, a veces. Lo bueno que me llevé es el conocimiento, que los títulos se los queden ellos, que eso no me lo quita ninguna casta, sea la que sea. Como tampoco ninguna casta me impide pensar o votar en libertad.

jueves, 3 de julio de 2014

Derecho a decidir o esquizofrenia social

Derecho a decidir. Dicho así es innegable, no se puede aducir nada en contra, porque, en suma, la decisión está unida a un principio de libertad. Sin embargo, al igual que la libertad, tiene sus límites, sobre todo en la práctica, porque ¿hasta dónde llegamos con el derecho a decidir¿ ¿Cómo lo establecemos? De no estipular ciertas cosas podemos llegar a una situación casi esquizofrénica. Voy a poner un ejemplo muy cercano a mí: Navarra. El nacionalismo vasco insiste en una autodeterminación que incluya a Navarra, incluso la Constitución prevé ciertas cosas al respecto, pero no quiero entrar en ese tema. Pensemos en un hipotético paso adelante. Se da la autodeterminación o la independencia o lo que haga falta. Ya está Euskadi como quería ser, incluida Navarra. Pero demos un paso más. La zona de la Ribera, el sur de Navarra, considera, entonces que su historia, su cultura y su idiosincrasia nada tienen que ver con ese nuevo País Vasco y deciden solicitar su propio derecho a decidir al Gobierno de Euskadi. Este Gobierno ¿podría negar a la Ribera lo que no le han negado a él? Hipotéticamente, claro.

Una situación similar se podría decir cuando hablamos en el ámbito de la política. Hoy por hoy sólo decidimos cada 4 años, que es poco para lo que nos jugamos. Hoy lo estamos sufriendo. Hay quienes quieren llevar este derecho a decidir hasta el límite, llevar la política a la calle, hasta un sistema asambleario. Evidentemente, sería lo ideal, como lo planteaban los antiguos filósofos, si fuésemos pocos y si todos dispusiésemos de tiempo para acudir a estos eventos y no nos lo impidiesen cuestiones tan anodinas (irónico) como el trabajo, la familia o la salud. De ahí la necesidad de delegar y confiar. El problema radica, para mi, en esa confianza y que cualquier modificación debería llegar mediante normas que reafirmen la confianza, una de ellas la absoluta transparencia de los cargos.

Se podría hablar de otros muchos temas en los que siempre acabamos en un extremo o en otro, sin tener en cuenta que hay un amplio margen de actuación a estudiar entre uno y otro.

miércoles, 11 de junio de 2014

PRINCIPIOS Y RESPETO, POR FAVOR

Legalidad. Principio de legalidad. Es importante seguir la Ley, incluso, para cambiarla. Porque la Ley es la garantía para que nadie quiera hacer lo que le dé la gana o quiera arrogarse la exclusiva de la voluntad popular. Esta se gana en las urnas. No hay otra forma. Habrá otras formas de expresión, pero la decisión democrática está en las urnas.

Y es que últimamente esto se ha convertido en un gallinero para ver qué gallo grita más. Cuando lo que hace falta son debates pausados, con argumentos, razones y siguiendo los principios de legalidad, justicia, igualdad, respeto a todos y bien común.

Cualquier debate de ideas no debe acabar excluyendo opciones, sino aunando o, al menos, respetando. Por eso me pregunto ¿Qué ocurriría en el PSOE si no hubiese respeto entre nosotros en cuanto a las diferentes visiones sobre cómo atajar la situación actual? Basta de excluir, basta de pensar en verdades absolutas, basta de creernos siempre mejor que el de enfrente. Hay que asumir lo que diga la mayoría, guste o no guste o mejorar las verdades de cada uno con las verdades de los otros.

La pena de todo esto es que la izquierda se deshace en añicos y no sabe por dónde tirar, abriendo debates lícitos, pero que, hoy, dejan de lado a millones de parados y a personas que andan pasándolo mal. Lo primordial es eso. Y, al mismo tiempo, siguiendo el principio de legalidad, ir trabajando las posibilidades, si así se decide, de un nuevo modelo de Estado. Pero con un trabajo serio, sereno y con propuestas definidas con detalles.

Sin embargo, ese trabajo lo veo complicado porque cuando vas a manifestaciones en pro del referéndum o, incluso, de otra índole, ves a gentes de todo tipo, incluso gentes con las que jamás he comulgado. Por ejemplo, no comulgo con los objetivos nacionalistas, y menos, por cercanía, con el nacionalismo abertzale. Lo respeto, cada cual puede defender lo que crea, siempre que no vaya en contra de los Derechos Humanos y lo haga con respeto.

Pero yo siempre me he confesado no nacionalista: ni española, ni Navarra, ni de nada. No me caso con banderas de ningún tipo. Como dije en un Comité Regional de mi partido, el PSN, mi nación es lo público y mi bandera la Libertad, la Igualdad y la Justicia. No es que sea un capricho, es algo muy simple; el nacionalismo me parece excluyente, prima la diferencia, el ansía de distinguirse en grupo frente a los objetivos comunes de la Humanidad y los objetivos individuales de cada uno.

Quizás peque de inocente, de ilusa o utópica, pero creo que quizás nos falta un poco de todo eso a todos.

Por eso pido un poco de pausa, por favor. Porque, mientras, la derecha se muestra tranquila viendo la carnicería desde la barrera, alentando, vitoreando y ya esperando otros 5 años en el sillón.

sábado, 7 de junio de 2014

DESARROLLO RURAL O SÓLO ECONÓMICO (ponencia esquemática para Juventudes)

Esta es, en esquema, algunas cosas de las que comenté a los Jóvenes Socialistas el pasado sábado. He intentado explicar alguna cosa más para que se entendiese)

PREGUNTA: CUÁNTOS JÓVENES se quedarían a vivir en un pueblo?

La mayoría de los jóvenes tienen pocas oportunidades en una pequeña localidad y más si están formados. Sin embargo, al pasar los años, es curioso que empezamos a valorar la tranquilidad de los pueblos.
Pero, evidentemente, un pueblo no necesita carcamales, necesita de sus jóvenes para plantearse un futuro y necesita de un futuro que dar a los jóvenes.

Dicho esto, analicemos la situación desde diversos puntos de vista:

1.    Creo que el desarrollo rural se ha estancado en varios sectores: agricultura, ganadería, turismo y algo de industria, en la población que tiene suerte. Se puede investigar en el mundo rural y crear puestos de calidad.

2.     Por otra parte, la idiosincrasia existente en los pueblos tiende hacia el mantenimiento. ¿Qué quiero decir? siempre se ha hecho así; así se funciona; aquí no se ha hecho otra cosa. Es decir, siempre se mira hacia atrás. Pero quien se engancha a eso es porque le da un estatus que de no ser así, quizás no tendría. Y hay que empezar a mirar hacia delante y no sólo hacia atrás. Eso requiere valentía y sacrificio.

3.    Razón de estas dos situaciones: el desarrollo lo estamos vinculando totalmente a la economía. Igual que los estudios, ahora hay que analizar cuál nos va a dar suficiente dinero.

 Aquí, me voy a poner en PLAN FILOSOFICA    

Hemos olvidado en cualquier análisis que hacemos de desarrollo un concepto básico y primordial de la humanidad que ha sido objetivo siempre: LA FELICIDAD y unida a ella, la consecución del Bin común.               

¿QUÉ ENTENDEMOS POR FELICIDAD?

Tener uno o dos coches, la casa más grande, el Ipo o Ipad nuevo, el movil que más cosas hace. ¿Eso es lo que queremos? Bueno, hoy la felicidad para muchos jóvenes está en lograr un trabajo, y después un salario, pero eso no resta el hecho de un objetivo económico.

 Bien, si lo que entendemos fuera así debemos saber dos cosas:

1.    Que el mundo, la tierra, difícilmente podrá aguantar esto, tanto a nivel residuos como producción.

2.    Que nosotros tengamos todas esas cosas conlleva que millones de niños mueran de hambre y enfermedades. Me dirán que eso es demagogia. No. Es real. Igual que las ayudas que Estados Unidos otorga a sus agricultores. Con ellas pueden hacer sus productos más atractivos frente, por ejemplo, a los de MEXICO. Y entonces los pequeños agricultores mejicanos tienen que vender sus tierras a los terratenientes norteamericanos, quedándose sin nada con lo que trabajar y teniendo que ir a la frontera. Debemos tener claro que aquellos que vienen a nuestros países es porque, previamente, les hemos quitado sus posibilidades para tener las nuestras.

Y AHORA ESTO LO TENEMOS EN EUROPA, la comodidad de los bancos alemanes la está pagando la población española, parte de la cual pasa hambre y enfermedades,

Si nuestra felicidad puede ser así, sin conciencia global. No habría mucho más que añadir.
Pero si nos queda un poco de conciencia hay otro posible desarrollo, que no implica volver a las cavernas, como siempre algún interesado apunta para seguir como hasta ahora, y que nos puede llevar al objetivo de la FELICIDAD.

 AMENAZAS Y OPORTUNIDADES

 Amenazas

1.    Querer EQUIPARARSE a una ciudad cuando se pueden explotar otros atractivos.

2.    DEPENDENCIA de ciertos sectores en el ámbito rural que no pueden acoger empleo de calidad para jóvenes.

3.    Querer hacer LO QUE ME DE LA GANA con el territorio. No primar sectores, sino el conjunto, tener ideas globales como el bien común. Es como ahora con primar el DÉFICIT y sólo el déficit.

4.    FALTA DE INFORMACIÓN. El mundo rural se vuelve endógamo y no quiere saber nada de fuera. Tú traes debates o conferencias a un pueblo y ahora que se habla tanto de participación, pocos acudirían, Porque una frase muy habitual es; “a mi me van a venir los de fuera a decir cómo se hacen las cosas”.

5.    DEPENDENCIA ENERGÉTICA.

6.    Servicios: hay mucho que hacer en el tema de la dependencia.  Los mayores cada vez serán más mayores.

 Oportunidades

1.    Es necesario valentía y sacrificio. Valentía porque algunas iniciativas pueden ser un fracaso, pero igual pasa con los emprendedores que montan un negocio y si les va mal, siguen intentándolo. Así debe actuar lo público, no tener miedo, porque arriesga poco.
2.    Las oportunidades NO SON GENERALES, dependen de cada localidad y su propio desarrollo, de sus potencialidades. Pueden ser una fábrica de ensayos para los nuevos tiempos.
3.    Medio Ambiente, espacios naturales y Agua
4.    Sector primario donde existen muchas cosas por mejorar.
5.    Convertir los problemas en oportunidades

 Objetivos:


El desarrollo pasa por

1.    Más información, aunque sea con embudo,

2.    Cambio de mentalidad. Objetivo que nos llevará años y más si no se implica la juventud. Sobre todo la mentalidad de consumo.

3.    No querer parecerse a una ciudad, por ejemplo en el URBANISMO. Lo positivo de un pueblo era fundamentalmente la sociedad que existía, la vida en la calle. Pero esa característica ha ido cambiando conforme cambiaban los modelos de valoración. Es decir, los pueblos en urbanismo han tendido a un urbanismo agresor con el territorio, casas más grandes para vivir más dentro, abandono de los cascos urbanos. Los pueblos son más grandes con el mismo número de personas. Eso provoca unos costes impresionantes a nivel de servicio y a nivel medioambiental. Ya no valoramos el territorio y lo que este nos puede ofrecer: espacios de esparcimiento, de convivencia, los sacrificamos en favor de mejores casas, más ostentosas. Si os fijáis en este pueblo no hay casi espacio, ni árboles, una verdadera lástima.

4.    Aprovechamiento de los nuevos sectores que nos traen ahorro energético con posibilidad de EMPLEO AUTOSUFICIENTES.

5.    Turismo cultural.

6.    Investigación: existen problemas, por ejemplo, en esta zona con la invasión de conejos que destrozan infraestructuras agrícolas. En lugar de intentar acabar a escopetazo limpio, que no ha dado sus frutos, investiguemos a nivel biológico.

7.    Potenciar sectores sin olvidar nuestra salud y la de la tierra.

 ACTUACIONES------BIEN COMÚN


1.    Renovables sí pero con cabeza, mejorándolas, tendiendo al ahorro. Todo exceso es malo. No podemos plantar aerogeneradores y provocar otras afecciones, por ejemplo, en las aves. Eso podría conllevar efectos que no conocemos.

2.    Estudiar el impulso de la Biomasa. Quizás con pequeñas iniciativas desde el mundo rural. En muchas localidades las podas se llevan a vertedero. Sería necesario un aprovechamiento,

3.    Las Agencias de desarrollo local: hay que mejorar los proyectos que se subvencionan. Tienen que contemplar objetivos globales de desarrollo. Hoy, en muchas ocasiones, están dominadas por la política del PP o de UPN, en el caso de Navarra.

4.    Reutilización de basura, materiales biodegradables, revalorización de materiales. Existen potencialidades en cada situación. Por ejemplo, en Olvega ha surgido una empresa de fabricación y revalorización de pelotas de golf.

5.    Potenciar las investigaciones sobre el agua y cómo mejorarlas.

6.    Aprovechar debilidades: agua, incendios (seguimos con las mismas técnicas para apagarlo).

7.    Políticas de ahorro. El ahorro es diferente al recorte. El ahorro significa reducir donde no es imprescindible. El recorte es como una segadora.

8.    Recuperación de patrimonio con aprovechamiento. Por ejemplo, en esta localidad, Cabanillas, existe uno de los trujales más antiguos y mejor conservados de Navarra. Es propiedad privada, pero hubo un intento de donación que podía haberse estudiado. Asimismo, se podía habar accedido a ayudas de Europa. El trujal, en un lugar privilegiado al lado del río Ebro, podía haber servido no sólo para visitas, sino para grupos de trabajo de estudio e investigación de la dinámica fluvial, los suelos y otras muchas posibilidades que nuestros jóvenes podían haber aportado.

BARDENAS

 Es un parque natural y una reserva de la biosfera. Tiene una legislación y aunque tiene usos tradicionales reconocidos, no se puede hacer lo que a uno le viene en gana. Es un territorio patrimonio de todos, algo que olvidamos.

 Por el polígono de tiro cada Ayuntamiento recibe 195.000 euros: ¿alguien ha preguntado en qué lo utilizan los Ayuntamientos? Yo siempre he creído que ese dinero debía legar con la obligación de dedicar una parte al medio ambiente y desarrollo sostenible, que quiere decir, desarrollo continuado, no para un plazo corto.

 

 

 

viernes, 23 de mayo de 2014

"MANERAS" DE HACER POLÍTICA

Se dice, y más en estos últimos tiempos, que los dos partidos mayoritarios son casi lo mismo, porque los ejes esenciales vienen marcados por la agenda económica. Sin embargo, esta reflexión peca al olvidar uno de los aspectos de la política: las maneras de hacer; no las formas, porque éstas parecen implicar un trasfondo oculto. Las “maneras” entiendo, suponen un aspecto particular, el cómo entienden determinadas personas que se deben hacer las cosas, los principios por los que se guían.

Las maneras de hacer política son muy diferentes en uno u otro partido, aunque de todo hay en esta viña, porque el hombre es un animal imperfecto, al que se le tienta fácilmente y cae fácilmente. Por eso es importante tener claro que nadie es mejor que nadie y que lo que hay que hacer es ponerse a prueba cada día.

Para eso están las "maneras" de hacer política, que implican varios principios y conceptos. por los que se guía el político, más allás de programas y reglas.

Una manera es seguir el principio de igualdad y equidad, que no es lo mismo, porque no todos somos iguales, lamentablemente, ni partimos de una misma situación: hay quienes tienen posibles y hay quienes no, hay quienes están enfermos y otros no, etc. Un tratamiento igualitario o mejor equitativo, según condición, es esencial. Pero en política, normalmente, se olvida y aparecen los acostumbrados “favores”, de raíz muy latina, pues los filósofos griegos ya hablaban de ellos. Favores que, incluso, pueden ir in crescendo cuanto más descendemos en el ámbito de la administración pública. Y claro, si uno no tiene claro el principio de igualdad, no tiene ningún escrúpulo en defender el interés de unos pocos. Por poner un ejemplo, el empleo público. Aquellos que no lo defienden es, en muchas ocasiones, por un interés: el interés de utilizar la arbitrariedad en la adjudicación de los puestos de trabajo, por ejemplo. Pero hay otros muchos favores que se hacen a cambio de regalitos; varios ejemplos hemos tenido en los últimos años. Y aquí encontramos uno de los instrumentos claves que se utiliza en política y que debiera ser eliminado y que, creo, que a la derecha le gusta un montón: la arbitrariedad. Un poquito mejor nos iría si consiguiéramos eliminarla, pero ¡Qué complicado parece ser, a veces.

Y podría ser tan simple como creer en el principio de legalidad. Hay quienes entienden que la legalidad se debe plegar a los intereses de los propios, es decir, que la Ley sólo se debe cumplir cuando beneficia a quien entiende el gobernante que debe beneficiar, olvidando el bien público, el bien de todo el conjunto y no de determinadas partes. El bien común es un concepto muy antiguo, pero que se nos ha olvidado a todos.

Pero lo curioso del principio de legalidad es el resultado.  La corrupción en el PSOE tiene siempre consecuencias, sean del tipo que sean, porque existe, entre gran parte de sus filas un sentimiento de igualdad. De hecho, los casos de corrupción se pagan en las urnas: en Navarra el PSN no ha vuelto a gobernar tras el caso Urralburu y eso que, a pesar de lo que hizo, fue un gran Presidente. Mientras la derecha, desde ya décadas, ni asume, ni sufre consecuencias ni legales, ni de ningún otro tipo, ni siquiera morales. No entienden de bien público. Para ellos, la Ley se debe utilizar arbitrariamente, (otra vez) según me convenga o no.

De ahí que los empleados públicos sean tan importantes para el control político (aunque en Navarra de poco les ha servido). El cumplimiento de la legalidad debería asegurar el principio de igualdad y eliminar la arbitrariedad con la que algunos tratan los asuntos tanto a nivel nacional, regional o municipal. En este último caso suele ser mucho más patente, porque la cercanía al ciudadano se establece como la justificación  que algunos políticos encuentran para manejar la política arbitrariamente. Esto es: según la cara que tenga o quién sea el ciudadano que se permite pedir favores, frente a aquellos que se quedan en casa sin pedirlos: el político sin maneras nunca piensa en estos últimos.

Una de las razones es que se ha olvidado el principio de la Justicia. Como es ciega, pues no ve quién la ejecuta y quién no. Y es que la Justicia ha acabado siendo un concepto un tanto indefinido y muy particular, pues cada cual tiene el suyo y lo utiliza como quiere. Entiende la Justicia como justicia propia. Olvidan que, en política, hay un concepto para guiar estos principios. Es el concepto de bien público, la búsqueda del bien común, la Justicia social. Concepto que ni políticos, ni ciudadanos tenemos asimilado, no lo hemos hecho nuestro. De ser así, nadie iría a la Administración más cercana a hablar con el político de turno para que tuviera a bien hacer un favorcito. Iríamos, en todo caso, a solicitar la revisión de las reglas de juego. Sean ordenanzas o leyes, esto es legislación. Nos implicaríamos en la vida social, no para resolver mi asuntillo, el “¿qué hay de lo mío?” sino para resolver el asunto de todos. Porque resolviendo el problema de todos, siempre habrá cierta resolución del nuestro. Y si no es así, es que lo que queríamos no era justo o pretendía conseguir mejorar y medrar a costa de los demás.

Como hemos dicho hay que seguir el principio de legalidad, pero eso no quiere decir que la Ley sea perfecta, hay que mejorarla, por parte de todos, con la ayuda de todos. Pero mientras, hay que cumplirla e interpretarla en base al sentido común y la ética del bien común.

Son cuestiones de principios, cuestiones de las que poco se habla en los debates, pero que son el origen de uno de nuestros grandes problemas: la corrupción a todos los niveles de la sociedad. Porque la corrupción no sólo es llevarse dinero a casa, sino también gestionar mal a sabiendas y pretender hacer favores, aunque no lo consigas. (Esto último me recuerda a algún caso reciente de Navarra, pero no caigo ¡Fíjate!).