domingo, 16 de septiembre de 2012

POLÍTICAMENTE INCORRECTA


Ser política y ser políticamente incorrecta parece un contrasentido, pero creo que es propio de quien habiendo sido periodista acaba queriendo hacer política. Cuestión harto difícil para quien ha intentado buscar la verdad en su labor profesional y sigue tendiendo a ello. ¿Qué es lo que ocurre? Que acaba diciendo la verdad a la gente y mucha gente no quiere oír la verdad, quiere que le mientan, que le enjabonen los oídos, le den palmaditas en la espalda y le digan vamos a hacer todo lo que podamos por cambiar esto. Y lo cierto es que no pueden hacer nada, primero porque no depende de ellos y segundo porque tampoco saben cómo. Al final quedan bien, todos tan felices, y ninguno ha solucionado nada.
Conmigo no va eso. Yo digo lo que ocurre, si algo es difícil porque está la ley de por medio, pues es así, y no intento adornarlo. Otra cosa es buscar soluciones posibles. Pero, nadie quiere reflexionar sobre ello. Lo primordial es el jabón. Las soluciones no importan. Eso es, lamentablemente una pequeña parte de la política, eso es algo de lo que me estoy dando cuenta y me da pena. Pero sigo pensando que políticos, políticamente incorrectos hay muchos y que las cosas pueden cambiar. Porque sigo pensando que la política es la forma que tenemos en democracia de luchar por conseguir los objetivos sociales que podamos proponernos. Con la palabra y el convencimiento. (!vale! eso me ha quedado un poco... demasiado...pomposo. Odio otras palabras que suenan, eso pomposas¡).

sábado, 15 de septiembre de 2012

YA VALE DE TENER SIEMPRE LA CULPA

Y vengo cabreada después del verano. Yo de vacaciones una semana y por las justas. Y vengo ya con las pilas cargadas porque ¡vaya temporada!

 Basta de discursos malintencionados. Basta ya, porque ya me sacan de quicio con el temita. Esta vez ha sido la Consejera de Salud, Marta Vera con lo de las citas, a las que no asisten los pacientes malversadores de fondos públicos ¿No será porque no hay forma de que cojan el teléfono cuando avisan? Yo me pasé una semana llamando sin resultado, hasta que al día siguiente de que se pasara la cita, ¡eureka, aleluya!, una voz al teléfono. Y eso que se trataba de quitar una cita a una persona que ya estaba ingresada, que tiene tela. Tanto  que somos la leche con la tecnología punta y no sabemos ni cruzar datos. Ahora, lo de no coger el teléfono les viene ahora de perlas para eliminar lista de espera.
Por eso, llega un momento en el que algún día, digo yo, tendremos que decir lo ciudadanos, basta. Basta de señalar como culpables del gasto en sanidad a los ciudadanos inconscientes que se ponen hasta el culo de medicinas y que son unos mierdas quejicas. Basta de dar a entender con sus medidas que los funcionarios son unos vagos que se pegan todo el día tomando café. Basta de señalar de nuevo a los parados, que bastante tienen, diciendo que hay que incentivarles en la búsqueda de empleo, como si se pasasen el día de juerga con el dinero que les da el Estado, ya ves. Basta de culpabilizar a los sindicatos, de señalarles como vividores, gastadores que sólo miran por su bien y el de los suyos, cuando, gracias a Dios que en este país de caciques, hay todavía sindicatos que velan porque a los trabajadores no se les esclavice y se intente mantener un cierto nivel de dignidad en el trabajo. Aunque esto ya es agua pasada, pues hoy en día trabajar por 600 euros 12 horas es un lujazo, ¡qué más querían algunos empresarios desalmados¡ Que no todos, que hay algunos comprometidos con la sociedad.
Basta ya de decir que los trabajadores estaban viviendo demasiado bien, que se cogían bajas para irse de vacaciones. Basta ya de señalar a los inmigrantes, ¡Coño, BASTA YA!
Y, también, basta ya, de señalar a los Ayuntamientos y a las Comunidades como culpables de todo. De rebajar el número de concejales en las administraciones más cercanas al ciudadano como si fueran unos aprovechados y manirrotos. Basta ya de hundir España, para salvar su culo y el de sus amigos.
Yo soy concejal, sí, y cobro por indemnización unos 120 euros al mes y mínimo, mínimo, pero mínimo, me dejo 1:30 minutos de mi tiempo libre para atender cuestiones municipales (incluyo fines de semana). Mi hijo ya me dice, ya no juegas conmigo y yo le digo: hay niños que están buscando comida en las colas de la beneficencia. Pero es un niño.
Para más INRI soy contratada laboral fija de la AGE, con oposición, es decir, de las vagas que se pegan el día tomando café. Pero trabajo sábados, domingos, festivos, noches, el día de Nochebuena, el de Navidad, el de Nochevieja o el de Año Nuevo y mileurista, hoy un lujo, claro. ¡Ah, y no importaría que me quitasen la paga extra, si fuese para los parados. Pero no lo es.
¿Y ustedes? Señores del Gobierno.
Decían que sabían lo que había que hacer. ¿Esto era? No se habrán estrujado mucho el cerebro. Imaginación poca: recortes. Eso lo hace cualquier tijera sin cerebro. ¿Por qué no dijeron que su objetivo era cumplir las exigencias de unos inversores fuese a costa de la penuria de los españoles? Eso hubiese sido más acertado. Pero era mejor engañar. Y siguen engañando con su discurso, dividiendo a la población. Si hay que eliminar puestos en la Administración quizá convendría eliminar a los Abogados del Estado como Soraya Sáenz de Santamaría, porque ¿Quién es el Estado? ¿Ellos? ¿Nosotros? ¿Nos defienden, acaso? No. Nos echan la culpa de todo. Pues a la p.... calle (perdón, pero escribo desde el hartazgo) .
Además, estará en excedencia, por tanto, es de esas vagas funcionarias que se pegan todo el día tomando café y hablando de los demás.

sábado, 23 de junio de 2012

Pobrecitos de nosotros


Sí, pobrecitos de nosotros porque nos están friendo y sin patatas. El caso es que esto de la crisis no hay quien lo entienda. Unos no reconocieron la crisis a tiempo, creo que pensando que el admitirla conduciría a una mayor crisis de confianza y, por tanto, ahondaría la dichosa crisis. Quizás se equivocaron. Lo admitieron, sí, porque la crisis siguió con confianza, con desconfianza, con optimismo o sin él. Luego llegaron los otros. Estos no es que admitieran la crisis, es que nos ponían los pelos de punta y decían que esto era un caos, que no podía ser, que estamos muy malitos. ¡Vamos! Que uno tenía y tiene pánico al escucharlos. Lo malo es que con ese discurso del miedo tienen argumentos suficientes para hacer lo que quieran con nosotros. Y ahí nos tienen crucificados. El caso es que medida va, medida viene, o más bien, recorte más recorte, los mercados, aun encima, tienen menos confianza en nosotros y nos dicen que nos vamos a más paro, más pobreza y menos producción.
Y, ahora, el Gobierno parece que empieza a decir que las cosas no están tan mal. Algunos Gobiernos de Comunidades Autónomas, y no miro a nadie, dicen que es deslealtad hablar mal de las cuentas. Y luego, mantienen, esto se puede arreglar con cuatro recortes más, pero que hay que sacrificarse. Deberían decir tenéis que sacrificaos.
Pero la cuestión no es esa. Aquí lo que no entiendo es lo de la deuda ésa. Porque resulta que yo pensaba que la gente cuando invertía en bolsa, en bonos o lo que fuese, lo hacía para ganarse un buen pellizco, cuanto más mejor. Pues no, miren, las cosas han cambiado. Resulta que el bono alemán, que está en negativo, es decir que si inviertes te devuelven menos, es más apreciado que el bono español que si inviertes te devuelven de entre un 1 al 5% o más. ¿A que esto no es normal? ¿A que nos hemos vuelto locos? ¿A que nos quieren invadir otra vez los alemanes dejándonos sin parné? Invadir la parte no invadida, que alguna zona de España debe andar ya bien servida.
Bueno el caso es que me parece que voy a tener que volver a coger el tocho de economía que me enseñaron en la Uni y repasarlo.
Porque, a ver, ¿qué puñetas hay que hacer? Lo uno no funciona, lo otro tampoco. Nos queda pensar que hay quien nos quiere joder un rato largo. No te queda mas que maldecir a esos bárbaros del norte que son unos aburridos que no veas y decirles ¡vale! Pero sabes que te digo, que me quiten lo bailao. No te alivia las penas ni el hambre,  pero un regusto sí que da..

domingo, 10 de junio de 2012

He aquí una cobarde


Yo me declaro agnóstica unamuniana. Hay quien dice que eso es no declararse nada, ser un cobarde. Bueno, pues vale. Me declaro cobarde agnóstica, pero agnóstica a fin de cuentas. Cuando leí “El sentimiento trágico de la vida” allá por la adolescencia, me quedé marcada porque reconocí en sus palabras todos aquellos sentimientos que uno tiene entorno a la vida y esa lucha sin cuartel entre la razón y el corazón. El debate continuo de la vida. En esa misma lucha de esos dos conceptos que el hombre posee es donde radica el agnosticismo. Si eso es cobardía, admitir a ambos, admitir el debate, la contradicción, el pensamiento contrario, pues aquí está una cobarde. Porque la razón no puede eludir el evolucionismo y la muerte física, y el corazón es imposible que obvie su propio ser, el sentimiento de algo mayor: la vida. Una vida que es, no nos engañemos, algo tan casual, tan armonioso, tan extraño que solamente podemos pensar que no estamos solos, pero podemos estarlo.
Supongo que alguien dirá: ¿y a qué viene todo esto? Pues a que mi hijo comulgó por la Iglesia, que no puede haber otra forma, aunque sí otras formas. Me resulta curioso que Jesús siempre fuese humilde ante los demás y nosotros hagamos todo un montaje ante una cuestión tan sencilla como asumir sus enseñanzas, los valores que Jesús defendía y que pocos pueden menospreciarlos, puesto que son esenciales a la naturaleza humana. Montaje que, en realidad, achacamos a la Iglesia, pero que promovemos nosotros, aunque con el beneplácito de la misma.
Bien es cierto que la Iglesia tiene algunas cosas como ese apego al “siempre ha sido así”, a la tradición que no soporto, porque de esa forma todavía seguiríamos quemando libros, por no decir carne humana en la plaza pública con el aplauso de todos. Por eso quien dice si entras, entras con todo lo que conlleva, como dice la Iglesia, les diría que menos mal que ha habido gente que no ha pensado como ellos, que si no pobres de los que leen que aún seguirían ardiendo en la plaza pública.
Y a los que se preguntan la razón de que una agnóstica comulgue a su hijo: porque pienso que es mejor vivir en la esperanza y porque considero que los valores de Jesús, de él, no de sus seguidores, son universales.

viernes, 23 de marzo de 2012

LA COMIDILLA

Quiero comunicar a mis lectores habituales, pocos, pero entiendo que fieles. Que ha habido un aumento de interés por mis comentarios en esta página, lo cual agradezco mucho. Parece ser que mis últimos artículos “Políticas de Campanario” y “Los concejales que no tienen que cobrar” son la comidilla por bares, terrazas, peluquerías, carnicerías... de nuestra pequeña localidad.
Lo cual me alegra, puesto que demuestra que hacía falta dar algo de información a los vecinos para que empezaran a conocer la realidad política existente, aunque entristece pensar que hasta ahora han estado en las más absoluta oscuridad.
Por eso, quiero invitarles a todos ustedes, cabanilleros, a que ejerzan su derecho a la información y pidan al Ayuntamiento lo que cobramos los actuales concejales, lo que cobraron los anteriores, y el concepto, por qué han cobrado eso. Porque, señores, ustedes tienen derecho a saber qué hacemos los gestores públicos con los impuestos que ustedes pagan y lo que cobramos nosotros de esos impuestos por el trabajo realizado. Pidan y comparen, antes y ahora.
Lo importante de todo esto es tener información, que la tengan ustedes. De hecho, hoy el PP y socio, ahora de UPN, se jacta de una Ley de Transparencia que, según dónde, molesta.
Por eso, queremos ser transparentes. Pidan lo que se ha cobrado y lo que se cobra e, insisto, en la razón de ese cobro, el cometido, el objetivo, el trabajo realizado.... Yo hasta les redacto mi agenda de trabajo municipal particular; la de casa no, que no sé cuál es más densa.

martes, 20 de marzo de 2012

REFORMA LABORAL: ESCLAVITUD DE CUELLO BLANCO.

Mi padre siempre me decía que lo bancos eran unos ladrones de guante blanco, y eso que él era de la antigua escuela, reacio a pedir créditos. Pero, al menos con los bancos sabes con quien te enfrentas. En el caso de lo que hoy está ocurriendo, en esta política que nos trae Europa con la connivencia del Partido Popular, en la que el trabajador es un mero pelele, no sabes quién está realmente detrás. A alguien, me da la sensación, le jorobó mucho que los trabajadores llegaran a tener poder adquisitivo.
Estoy convencida de que esta reforma laboral creará empleo, en un futuro, pero primero tiene que destruirlo. Lógicamente, se despedirá durante este año a mucha gente, como ha reconocido el mismo Partido Popular y, al cabo de un tiempo, se volverá a contratar, pero de un forma más precaria, con las condiciones que todos sabemos y que en nada beneficia al trabajador. Lo que no entiendo es cómo se va a revitalizar la economía, puesto que si todos esos trabajadores, trabajan sí, pero sin saber cómo van a venir dadas, con la facilidad del despido, facilidades en cambiar de condiciones laborales y económicas, poco podrán arriesgarse a consumir. Por tanto, entiendo que se espera que el consumo venga de fuera, puesto que tendremos una condiciones laborales idóneas para la competitividad de nuestros productos: bajos salarios, flexibilidad y despido fácil. Y curiosamente, son los PIG, los que parece que van a terminar así.
Luego viene lo de equiparar las empresas a los servicios públicos. Es decir, que los empleados públicos puedan ser despedidos de la misma forma que en el sector privado. Algo que me da mucho miedo porque, primero, lo público es un servicio, no una forma de hacer dinero, (no se hace dinero con la sanidad); segundo, el funcionario o empleado público está al servicio del ciudadano y si entra en la misma dinámica que las empresas no estará al servicio del ciudadano, sino al servicio del político de turno y la arbitrariedad del mismo. Lo que puede conducir a una merma de los servicios de cara al ciudadano, que no al político, que tendrá a toda la Administración a sus órdenes. Pero ya se han encargado bien algunos medios de poner a los empleados públicos a caer de un burro, poner a la ciudadanía en su contra diciendo que son unos privilegiados. Sabían lo que se hacían, quieren el control absoluto. Ni Goebbels lo hubiera hecho mejor.
Lo que no entiendo es que si equiparas a los funcionarios a la empresa privada vas a estar en la misma tesitura de consumo. Esos funcionarios, que consumían, lo van a hacer menos, salvo aquellos tocados por la varita del poder.
Para terminar está el tema sindical, el mal de los males para algunos, y el hecho que denota la política subyacente en todo esto. Pongamos un ejemplo. Hace unas semanas se puso en la picota a un responsable sindical que formaba parte de un Consejo de un Caja donde cobraba una buena cantidad de dinero. No entro a valorar si es excesivo, que lo será, ni qué hacía con ese dinero, porque lo que yo me pregunto es si en ese consejo no había otras personas cobrando lo mismo. Si es así, ¿qué es lo que molesta? ¿Acaso que un trabajador ascienda, que un trabajador pueda tratar de igual a una “clase superior”?
¿Estamos revitalizando la lucha de clases? ¡Tanto ha molestado que los trabajadores llegaran a tener cosas y pudieran irse de vacaciones demasiado cerca de la clase alta!
Me da la sensación de que aquí subyace algo más que lo puramente económico. No hay una campaña contra los sindicatos, aunque metiéndose con ellos desvían la atención, utilizando el divide y vencerás, poniendo a los trabajadores en contra de sus representantes y en contra de los empleados públicos y en contra de los propios trabajadores. Porque no olvidemos el discurso en el que los trabajadores no hacen más que pedir bajas injustificadas, llegar tarde o no llegar a trabajar y cosas por el estilo. No dudo de que haya habido abusos; también por parte de los empresarios y ahora les hacemos el favor de la reforma. Una reforma que, por otra parte, beneficia únicamente al empresario especulador, no al empresario serio y comprometido, al que le compensa tener una plantilla fija y formada. Beneficia al que juega con los trabajadores y con el trabajo. Lo malo es que el empresario serio se verá abocado a ese mismo juego si quiere ser competitivo, deteriorándose el entramado laboral y económico de esta piel de toro.
Por eso, para mí, toda esa gente, que nadie sabe quién es, están desviando la atención de la verdadera crisis, que no es otra que la crisis de los valores más preciados. Si no que se lo pregunten a un tal llamado Jesucristo. Puesto que lo que aquí se juega es algo más que lo económico: se juega la solidaridad, la justicia, la confianza, la igualdad...Los valores humanos frente a los monetarios. Esta reforma es la muestra más palpable de la esclavitud de cuello blanco: yo te empleo, pero bajo mis más estrictas órdenes, rescatando el sí, buana y todos a callar.

domingo, 19 de febrero de 2012

Más leña al trabajador

A veces se me calienta la cabeza y mis neuronas empiezan a lanzar, no quiero decir otra palabra más fuerte, reflexiones a cuento de determinadas cosas y comentarios que oigo. El otro día hablé sobre lo que deben o no deben cobrar los concejales, porque UPN de Cabanillas considera que no deben cobrar nada. Y empiezo a darme cuenta que es normal que piense así, porque hay un sector de la derecha, y recalco que un sector, que no parece tener ninguna consideración por el trabajo y, por ende, ninguna consideración por el trabajador.
Me explico, el otro día me quedé asustada, anonadada y no sé qué más, escuchando esa maravillosa emisora de radio, Es Radio, analizando las medidas económicas que quiere llevar a cabo el Gobierno. Decían que lo pobres empresarios no pueden contratar gente porque si tienen que echarla tienen que indemnizarlos, así que mejor no los contratan. Y ponían una serie de ejemplos de trabajadores que amenazaban a sus empleadores. Unos trabajadores malos, malos de la leche; bueno, que casi cogían un cuchillo y se lo ponían al empresario en el gaznate. El tema era que los empresarios tienen que demostrar que el despido es procedente y para ello, ¡fíjense ustedes lo que tienen que argumentar! Que han tenido reducción de ventas (lo cual no quiere decir, pérdidas) o que una reducción de beneficios. Es decir, que casi cualquier despido puede señalarse como procedente. ¡Y todavía consideraban que eran demasiadas exigencias para los empresarios!
Casi daban a entender que no se puede contratar a gente en estas condiciones: pagando seguridad social, un sueldo y además indemnización y, aún encima, con un horario, el no va más. Es decir, que así no se puede contratar. Al final, los trabajadores lo que tendrían que hacer, es lo que me dio a entender la cadena de radio, es trabajar por un sueldo base: unos 400 euros, las doce horas, ampliables según las necesidades de la empresa, pero sin que eso suponga un aumento de sueldo; de lunes a sábado y el domingo fiesta porque hay que ir a misa y si, llegado el caso, tengo que despedirte, te despido y ya está, sin indemnización ni po....
Realmente lamentable, porque, primero la mayoría de los trabajadores son responsables y se implican en su empresa (siempre y cuando el jefe se lo permita) y segundo, hay también muchos empresarios que entienden la responsabilidad que asumen siendo lo que son y saben que para que un trabajar rinda y trabaje por su empresa hay que cuidarlo.
Y después de lo de la radio, llega la reforma laboral que plantea el Gobierno, donde los pobres trabajadores vuelven a salir mal parados. Entiendo que se puedan plantear soluciones y que uno puede estar o no de acuerdo, pero de ahí a que un Gobierno entienda que los trabajadores no hacen más que saltarse su actividad con bajas que no son ciertas y cosas por el estilo, sin valorar si hay empresarios que explotan a sus trabajadores contratándolos 8 horas y haciéndoles trabajar 12, me parece una pasada, salvo que uno esté de acuerdo en explotar a los trabajadores.
Y ya no quiero pensar en todos los que considero errores de la reforma, que empezaré a desglosar en otra ocasión, pero vaya un adelanto: si el despido es más fácil, ¿quién va a consumir, sabiendo que su futuro es incierto?.