martes, 20 de marzo de 2012

REFORMA LABORAL: ESCLAVITUD DE CUELLO BLANCO.

Mi padre siempre me decía que lo bancos eran unos ladrones de guante blanco, y eso que él era de la antigua escuela, reacio a pedir créditos. Pero, al menos con los bancos sabes con quien te enfrentas. En el caso de lo que hoy está ocurriendo, en esta política que nos trae Europa con la connivencia del Partido Popular, en la que el trabajador es un mero pelele, no sabes quién está realmente detrás. A alguien, me da la sensación, le jorobó mucho que los trabajadores llegaran a tener poder adquisitivo.
Estoy convencida de que esta reforma laboral creará empleo, en un futuro, pero primero tiene que destruirlo. Lógicamente, se despedirá durante este año a mucha gente, como ha reconocido el mismo Partido Popular y, al cabo de un tiempo, se volverá a contratar, pero de un forma más precaria, con las condiciones que todos sabemos y que en nada beneficia al trabajador. Lo que no entiendo es cómo se va a revitalizar la economía, puesto que si todos esos trabajadores, trabajan sí, pero sin saber cómo van a venir dadas, con la facilidad del despido, facilidades en cambiar de condiciones laborales y económicas, poco podrán arriesgarse a consumir. Por tanto, entiendo que se espera que el consumo venga de fuera, puesto que tendremos una condiciones laborales idóneas para la competitividad de nuestros productos: bajos salarios, flexibilidad y despido fácil. Y curiosamente, son los PIG, los que parece que van a terminar así.
Luego viene lo de equiparar las empresas a los servicios públicos. Es decir, que los empleados públicos puedan ser despedidos de la misma forma que en el sector privado. Algo que me da mucho miedo porque, primero, lo público es un servicio, no una forma de hacer dinero, (no se hace dinero con la sanidad); segundo, el funcionario o empleado público está al servicio del ciudadano y si entra en la misma dinámica que las empresas no estará al servicio del ciudadano, sino al servicio del político de turno y la arbitrariedad del mismo. Lo que puede conducir a una merma de los servicios de cara al ciudadano, que no al político, que tendrá a toda la Administración a sus órdenes. Pero ya se han encargado bien algunos medios de poner a los empleados públicos a caer de un burro, poner a la ciudadanía en su contra diciendo que son unos privilegiados. Sabían lo que se hacían, quieren el control absoluto. Ni Goebbels lo hubiera hecho mejor.
Lo que no entiendo es que si equiparas a los funcionarios a la empresa privada vas a estar en la misma tesitura de consumo. Esos funcionarios, que consumían, lo van a hacer menos, salvo aquellos tocados por la varita del poder.
Para terminar está el tema sindical, el mal de los males para algunos, y el hecho que denota la política subyacente en todo esto. Pongamos un ejemplo. Hace unas semanas se puso en la picota a un responsable sindical que formaba parte de un Consejo de un Caja donde cobraba una buena cantidad de dinero. No entro a valorar si es excesivo, que lo será, ni qué hacía con ese dinero, porque lo que yo me pregunto es si en ese consejo no había otras personas cobrando lo mismo. Si es así, ¿qué es lo que molesta? ¿Acaso que un trabajador ascienda, que un trabajador pueda tratar de igual a una “clase superior”?
¿Estamos revitalizando la lucha de clases? ¡Tanto ha molestado que los trabajadores llegaran a tener cosas y pudieran irse de vacaciones demasiado cerca de la clase alta!
Me da la sensación de que aquí subyace algo más que lo puramente económico. No hay una campaña contra los sindicatos, aunque metiéndose con ellos desvían la atención, utilizando el divide y vencerás, poniendo a los trabajadores en contra de sus representantes y en contra de los empleados públicos y en contra de los propios trabajadores. Porque no olvidemos el discurso en el que los trabajadores no hacen más que pedir bajas injustificadas, llegar tarde o no llegar a trabajar y cosas por el estilo. No dudo de que haya habido abusos; también por parte de los empresarios y ahora les hacemos el favor de la reforma. Una reforma que, por otra parte, beneficia únicamente al empresario especulador, no al empresario serio y comprometido, al que le compensa tener una plantilla fija y formada. Beneficia al que juega con los trabajadores y con el trabajo. Lo malo es que el empresario serio se verá abocado a ese mismo juego si quiere ser competitivo, deteriorándose el entramado laboral y económico de esta piel de toro.
Por eso, para mí, toda esa gente, que nadie sabe quién es, están desviando la atención de la verdadera crisis, que no es otra que la crisis de los valores más preciados. Si no que se lo pregunten a un tal llamado Jesucristo. Puesto que lo que aquí se juega es algo más que lo económico: se juega la solidaridad, la justicia, la confianza, la igualdad...Los valores humanos frente a los monetarios. Esta reforma es la muestra más palpable de la esclavitud de cuello blanco: yo te empleo, pero bajo mis más estrictas órdenes, rescatando el sí, buana y todos a callar.

domingo, 19 de febrero de 2012

Más leña al trabajador

A veces se me calienta la cabeza y mis neuronas empiezan a lanzar, no quiero decir otra palabra más fuerte, reflexiones a cuento de determinadas cosas y comentarios que oigo. El otro día hablé sobre lo que deben o no deben cobrar los concejales, porque UPN de Cabanillas considera que no deben cobrar nada. Y empiezo a darme cuenta que es normal que piense así, porque hay un sector de la derecha, y recalco que un sector, que no parece tener ninguna consideración por el trabajo y, por ende, ninguna consideración por el trabajador.
Me explico, el otro día me quedé asustada, anonadada y no sé qué más, escuchando esa maravillosa emisora de radio, Es Radio, analizando las medidas económicas que quiere llevar a cabo el Gobierno. Decían que lo pobres empresarios no pueden contratar gente porque si tienen que echarla tienen que indemnizarlos, así que mejor no los contratan. Y ponían una serie de ejemplos de trabajadores que amenazaban a sus empleadores. Unos trabajadores malos, malos de la leche; bueno, que casi cogían un cuchillo y se lo ponían al empresario en el gaznate. El tema era que los empresarios tienen que demostrar que el despido es procedente y para ello, ¡fíjense ustedes lo que tienen que argumentar! Que han tenido reducción de ventas (lo cual no quiere decir, pérdidas) o que una reducción de beneficios. Es decir, que casi cualquier despido puede señalarse como procedente. ¡Y todavía consideraban que eran demasiadas exigencias para los empresarios!
Casi daban a entender que no se puede contratar a gente en estas condiciones: pagando seguridad social, un sueldo y además indemnización y, aún encima, con un horario, el no va más. Es decir, que así no se puede contratar. Al final, los trabajadores lo que tendrían que hacer, es lo que me dio a entender la cadena de radio, es trabajar por un sueldo base: unos 400 euros, las doce horas, ampliables según las necesidades de la empresa, pero sin que eso suponga un aumento de sueldo; de lunes a sábado y el domingo fiesta porque hay que ir a misa y si, llegado el caso, tengo que despedirte, te despido y ya está, sin indemnización ni po....
Realmente lamentable, porque, primero la mayoría de los trabajadores son responsables y se implican en su empresa (siempre y cuando el jefe se lo permita) y segundo, hay también muchos empresarios que entienden la responsabilidad que asumen siendo lo que son y saben que para que un trabajar rinda y trabaje por su empresa hay que cuidarlo.
Y después de lo de la radio, llega la reforma laboral que plantea el Gobierno, donde los pobres trabajadores vuelven a salir mal parados. Entiendo que se puedan plantear soluciones y que uno puede estar o no de acuerdo, pero de ahí a que un Gobierno entienda que los trabajadores no hacen más que saltarse su actividad con bajas que no son ciertas y cosas por el estilo, sin valorar si hay empresarios que explotan a sus trabajadores contratándolos 8 horas y haciéndoles trabajar 12, me parece una pasada, salvo que uno esté de acuerdo en explotar a los trabajadores.
Y ya no quiero pensar en todos los que considero errores de la reforma, que empezaré a desglosar en otra ocasión, pero vaya un adelanto: si el despido es más fácil, ¿quién va a consumir, sabiendo que su futuro es incierto?.

jueves, 9 de febrero de 2012

LOS CONCEJALES QUE NO TIENEN QUE COBRAR

Permítanme que continúe con algunas cuestiones municipales que me hacen pensar y me animan a escribir.
UPN considera que los concejales no tienen que percibir una compensación. Y tienen razón. Porque el que no se lo gana no tendría por qué percibir nada. Por tanto, harían bien en renunciar a su sueldo que el equipo de gobierno ha aprobado suponiendo un trabajo.
Y ya puestos, ya que les ha entrado, ahora, ganas de ahorrar, podrían ya no renunciar sino devolver a sus vecinos todo lo cobrado de forma abusiva, desde mi perspectiva, como reuniones con asociaciones de la localidad y asistencias a fiestas varias, así como, puestos ya en tema de responsabilidades dar cuenta de todo lo que ha supuesto para sus vecinos acuerdos y convenios que obraban en poder de UPN y que, curiosamente, no estaban en el Ayuntamiento.
Hablo de dar cuenta de esas subvenciones que estaban abonando, no se sabe desde cuando, a 6 familias de 6 niños del municipio por asistir a clases de música en Fustiñana y que ascendía a 2.160 euros, 360 por cabeza (prácticamente la cuota íntegra), frente a los 1.500 euros que percibe, por ejemplo, el Colegio Público de la localidad que tiene más de 100 niños. Y ¿creen ustedes que entre esos niños había alguno de renta básica? Más bien no, más bien había niños hijos de ilustres concejales de UPN. Dirán que esa subvención se la otorgaba el Partido Socialista que gobernaba, pero, por la misma regla de tres que hoy, lamentablemente a esa no renunciaron. Ahora dicen algunos que sí. Pero mientras...
Más aún, en las últimas fiestas UPN se empecinó en contratar a la Banda de Música de Fustiñana con un caché nada despreciable, frente a otras bandas más económicas. Para ello se apoyaba en un convenio que el Ayuntamiento desconocía. Un convenio que, al poco tiempo, apareció en casa de la cabeza de lista de UPN ¡Como iba a estar en el Ayuntamiento si lo tenía, no quien lo firmó, la anterior alcaldesa, sino quien lo inspiró! Porque sino cabe preguntarse ¿qué hacía en sus manos? ¿no gobernaba el partido socialista? Convenio en el que no aparecía nada de la Banda de Música, pero sí la financiación de esas clases de música.
Por eso tienen razón, los concejales no tienen que percibir nada de sus vecino si no demuestran su trabajo, con proposiciones bien argumentadas, trabajadas, con proyectos y presupuestos.
Pero, por otra parte, el equipo de Gobierno asume una serie de responsabilidades en la gestión, en el trabajo que lleva a cabo cada día, en cada decisión que nada tiene que ver con la labor de la oposición., Por eso, quizás, el equipo de Gobierno tiene que tener una compensación por esa responsabilidad y dedicación que asume y otros concejales tendrían que callarse antes de hablar de más, sobre todo de cuestiones económicas.
Es la diferencia entre tener responsabilidad y no tenerla. Es la diferencia entre quien gobierna, que debe rendir cuentas y el que no lo hace, que, como hemos podido comprobar, no rinde, ni hace, ni deja hacer.
Así que, sería hora de no sólo pedir responsabilidades a quien gobierna, sino a quien cogobierna en la sombra, o a quien hace oposición irresponsable, más aún cuando esta oposición cuesta dinero al contribuyente y luego acusa a los demás de tener una compensación por su trabajo y responsabilidad.
Porque el Gobierno sí que da cuenta. Es a quien los vecinos reclaman, se quejan, sugieren, como debe ser.
Una de democracia
Cuestiones municipales que, al final, lo que esconde es cómo entiende cada cual la política. Mientras unos lo entienden como una forma de ofrecer su tiempo y su trabajo a la Comunidad, otros lo entienden como una forma de medrar y de conseguir a través de ellos nuevos favores. Mientras los socialistas saben valorar el trabajo, otros valoran la especulación.
Por eso, me asusta que muchos hablen sólo de los políticos que se han llenado los bolsillo, siendo, como son, una minoría. Me asusta porque es un paso para que en los pequeños pueblos sólo se presenten aquellos que cuenten con capital y respaldo suficiente, Y la democracia no es eso. La democracia trata a todos por igual. Por tanto, en los pueblos debe valorarse la entrega de unos al trabajo, las críticas, debe valorarse, compensándoles por ello, aunque sea poco. De esa forma, se acabó, en su día, con los que siempre mandaban. O, acaso ¿vamos a permitir que vuelvan a gobernar los que más pueden, porque tienen más tiempo y más dinero?
De cualquier forma, esta es una reflexión que merece capítulo aparte.

domingo, 15 de enero de 2012

POLITICAS DE CAMPANARIO

Recuerdo el concepto bien traído por Don Juan Cruz Alli y que sigue lamentablemente vigente en algunos mal llamados políticos de la Ribera, aunque crecen por toda España y extranjero, cuando decía que se hacía mucha política de campanario. Y así es. Es cuando se hacen propuestas, se plantean actuaciones, se reniega de cosas, todo de cara a la galería, mientras se esconden las verdades que conllevan, los hechos que no se ven, ni se muestran y a los que se les quiere quitar importancia. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, en un Ayuntamiento pequeño como Cabanillas, pero que ocurre del mismo modo a nivel Foral o nacional. En el último pleno celebrado en Cabanillas se aprobaron las asignaciones a los Corporativos con una rebaja en el presupuesto de, nada menos, que de 10.000 euros. El hecho pasó inadvertido para la oposición de UPN porque el presupuesto que se estipuló, unos 30.000, incluye asignaciones a los grupos municipales para su actuación. Esto implica que los grupos puedan contar con dinero para llevar a cabo actuaciones y propuestas más adecuadas, ya que los ediles de un Ayuntamiento no tienen por qué ser expertos en todo, ni saber de todo. Así con ese dinero pueden buscar asesoramiento para complementar los pequeños servicios con los que cuenta un Ayuntamiento como el nuestro y plantear cosas que se puedan hacer, cosas con cabeza. Pues bien, UPN dijo que no quería ese dinero, planteando que lo pague cada partido político. De cara a la galería está muy bien decir, renuncio a ese dinero para que se quede en las arcas municipales. Quedaría muy bien, si no fuese porque ese grupo político cogobernó, y cobró una serie de reuniones que el actual equipo de Gobierno socialista, considera excesivas porque algunas consignaciones forman parte del trabajo que se espera de un concejal. Por ejemplo, se cobraba 50 euros por reunión y concejal hasta cuando se reunían con asociaciones de nuestro pueblo en nuestro pueblo. Si quieren les doy unos ejemplos: 20 de septiembre 2007: inauguración Zona Chic Castejón, 50 euros por pasarlo bien. 24 de octubre, 20 de noviembre y 4 julio 2008: Reunión Junta de Viviendas VPO en Cabanillas: 50 euros. 27 de octubre: Entrega Zahorí Plata: 50 euros. En el 2008, reuniones para el pacto local de Igualdad, 50 euros reunión. Reuniones con Cruz Roja, otros 50. 
Para terminar un ejemplo de 2011 en el que por asistir a una reunión de la Residencia en Fustiñana hay a quien no le tembló el pulso y cobrar dos reuniones, es decir, 100 euros, ya que se planteó una sesión ordinaria a las 12 horas y otra extraordinaria a las 12:30. Es decir, sin levantarse de la silla se computan dos reuniones. Legal, pero ético no sé hasta dónde, máxime cuando después se va presumiendo de no querer cobrar, evidentemente, lo que se ha cobrado, pero para su bolsillo y no para el común. Después vino lo mejor porque se quejan de que no les dejan hablar, pero interrumpen continuamente y así critican que no se les llama para realizar los presupuestos, el Partido Socialistas tiene la mayoría, la que nuestro pueblo le otorgó, pero se les da un borrador siete días antes de la Comisión de Hacienda y no llevan a ella ninguna propuesta, ningún tipo de trabajo previo. Eso sí, como buenos políticos de campanario llevan al pleno tres mociones: para bajar el presupuesto de fiestas, que ya estaba contemplado en los presupuestos; para hacer una página web, que también estaba incluida en los presupuestos y para promover el evento del Judas, cuestión lógica y normal, porque sólo tenemos la Iglesia y el Judas como eventos turísticos, además de Bardenas. Esperamos que habiéndoles dotado, con un sueldo a cada concejal de 700 euros anuales, trabajen más las propuestas y se dignen asesorarse un poco, aunque como han renunciado a esa posibilidad se supone que saben de todo.

lunes, 9 de enero de 2012

EL HARTAZGO QUE VIENE DE SIEMPRE

EL HARTAZGO VIENE DE SIEMPRE
Este año ha venido marcado por el movimiento 15-M y quiero terminar o, más bien, comenzar el año haciendo una reflexión sobre el mismo y sobre lo que he podido experimentar. Creo que es un movimiento de hartazgo, pero he de decir que ese hartazgo hace tiempo que existía. Yo recuerdo mi hartazgo cuando estaba en la universidad; cómo creías que el periodismo te llevaría a cambiar las cosas o a denunciarlas. Creías que manteniendo tus ideas, no traicionándolas podías cambiar las cosas, podías cambiar cómo se hacían las cosas hasta en la propia Universidad. Yo dejé el doctorado por esa convicción. ¡Ilusa! En suma, creías que con una actitud rebelde podías cambiar algo. Lo que ocurre que, en mi época, y hablo de los 80, empecé la Universidad en el 86 para que os hagáis una idea, no había redes sociales, ni internet, así que la difusión de ese hartazgo quedaba mediada, curiosamente, por los medios de comunicación.
Hoy ese hartazgo ha tenido el privilegio de contar con un enorme altavoz en internet. Sin embargo, peca de lo mismo que pecamos todos, de demasiado corazón, de inocencia. Porque al final, al sistema hay que vencerlo desde dentro e, incluso, desde ahí te encuentras con enormes dificultades.
A mí me ha tocado como periodista intentar informar sobre cómo se hacen las cosas. E intentando por todos los medios hacer un periodismo independiente y te encuentras continuamente con la misma canción: para ejercer, para que haya un medio de comunicación tiene que haber detrás un poder económico que lo sustente. Y, adiós, con la Iglesia hemos topado Sancho, pero esta Iglesia es mucho más dura. Así que te cortan las alas rápido a nivel periodístico. Y sin embargo, hay mucho que hacer a nivel local porque la información es pésima.
Así que después de dejar el periodismo, sin haber dejado de seguir mis ideas, al tiempo me meto en política. La razón, muy simple, lo que he dicho, las cosas se cambian desde dentro, es algo que te vas dando cuenta, poco a poco, cuando empiezas a conocer las estructuras por donde se mueven todos los entramados de poder y, ojo, creo que nadie consigue conocer todas. De hecho, creo que yo también pequé siendo periodista, como muchos siguen haciendo, creyéndome el adalid de la lucha por unas ideas. Cuidado, a veces, silenciosamente se hacen muchas más cosas, aunque, evidentemente, es más duro y más solitario. Creo que hay gente que lo habrá intentado hacer así y muchos periodistas ni nos habremos dado cuenta porque, como todos, acudimos al vociferio.
Las estructuras administrativas
Por eso, una de las cosas que no entiendo del 15-M es su generalización. Hablan de los políticos y lo meten a todos en el mismo saco. Y no es así. Hay muchos que luchan y trabajan por unas ideas, por lo que creen justo. Gentes que, sin tener formación, se han hecho a sí mismos, sin necesidad de títulos que los acrediten como grandes economistas, gentes que están en los Ayuntamientos rompiéndose el lomo, dejando sus horas de familia. Yo lo he visto. De eso el 15-M no dice nada, ahí lo quería ver yo, luchando realmente, porque ahí está la lucha en las Administraciones, rompiendo moldes. Porque en la Administración hay mucho que hacer, mucho que variar. En lo local, nos encontramos con el inmovilismo de un funcionariado apoltronado que casi se convierte en gobernante más que los propios Alcaldes; con formas de hacer las cosas que no se cambian porque siempre se ha hecho así, y así quieren que siga haciéndose, sobre todo, algunos funcionarios. ¡Cuidado 15-M que, a veces te equivocas en el tiro cuando sólo hablas de políticos!, y te lo digo por propia experiencia. Hay políticos que se encuentran con enormes dificultades para cambiar las cosas, con la inmovilidad local, con el chovinismo chabacano de los pueblos, aplaudido por algunos políticos interesados, con esa mentalidad de no querer variar las cosas, del exceso de localidad.
Hay tantas cosas que se descubren que ya les iré contando, si me dejan tiempo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

ABUSO MÉDICO: QUE SE ATREVAN A FIRMARLO

Estoy harta de oír que la gente abusa a la hora de ir al médico ¿Pero alguien se ha creído que nos gusta ir a que nos digan que estamos enfermos? Para mí se trata de un discurso con el cual justificar la falta de medios, la reducción de los mismos y la pésima gestión. Nuestros mayores, por ejemplo. La mayoría de ellos, en su juventud, posiblemente no pisaran una consulta médica. Pero hoy, cuando más lo necesitan, después de haber pagado religiosamente sus cuotas a la Seguridad Social, con enfermedades crónicas, debido a los esfuerzos y los pocos cuidados, va y unos listos con unos bolsillos llenos para ir a consultas privadas, les van diciendo que no vayan tanto al médico, que no siempre lo necesitan, que con una manzanilla y unos paseos se cura todo.
Y si hablamos de los jóvenes y no tan jóvenes, maduritos, pues vamos al médico cuando ya no nos queda otra opción. Porque ¡máldita sea la gracia que nos hace esperar colas! Además, los avances servirán de algo. Y si no, se van a lo fácil, la culpa la tienen lo emigrantes y así justifican su inoperancia.
Resulta que hoy la medicina ha avanzado y puede detectar enfermedades, antes mortales, que si se cogen a tiempo pueden curarse. Pero, claro, para eso hay que ir al médico. Nos hablan de prevención, de detectar a tiempo, pero para eso hay que ir al médico ¡Digo yo! Nos dicen que no nos automediquemos. Pero para eso hay que ir al médico.
Así que un discurso y otro no me cuadra. El discurso médico de la prevención y el discurso económico del espérate a ver si nos es nada y nos ahorramos una radiografía. ¿Para qué me sirven los adelantos médicos, las investigaciones, si no se puede hacer uso de ellas? A no ser que vayas a un médico privado. Eso ya es otra cosa.
Porque lo que pasa es que la Sanidad Pública cuesta dinero y no da beneficios económicos a quien tiene que darlos, que es a esos maravilloso e intangibles poderes especulativos. Muy al contrario, se atreven a darnos la baja ¡Con la que está cayendo y te pones enfermo¡ De eso nada ¡Hasta ahí podríamos llegar, lo que tenemos es cuento y nada más, que no queremos más que escaquearnos del trabajo! A trabajar y a producir que yo ya me encargo de especular con tu trabajo. Ah, y eso sí, te pago 6 horas, pero tienes que trabajar 12, si no, nos vamos todos al garete, que el trabajo es salud y cuanto más trabajes, más salud. Así que, fíjate por donde, nos hacen un favor haciéndonos trabajar más.
Bueno, y ya no entro a hablar de lo del copago. Que eso tiene narices. Te pasas la vida laboral pagando y ahora te vienen con que vamos a pagar todos, es decir, yo como Estado al que he estado pagando, y yo como individuo. Acaban de inventar el yin/yan, pago yo y yo también. El yo y yo que paga todo, porque todavía no sé quien paga con nosotros, los ciudadanos, la Sanidad. Dios, no creo, que el que dicen está en las alturas no manejó dinero. Así que no sé de qué copago están hablando.
Y no sé porque me da que siempre abusamos de las Sanidad Pública los pobres. Los que no andamos con muchos números en la cuenta corriente. Y si están tan convencidos de que abusamos, que los médicos firmen un papel diciendo que abusamos, que somos unos quejicas, a ver si tienen narices de jugársela, para que, al menos, si después nos pasa algo de verdad tengamos o tengan (si ya no lo contamos), algo con lo que denunciar su falsa actitud.

miércoles, 3 de agosto de 2011

A LOS FUSILADOS DE CABANILLAS

El hombre es un animal ciertamente curioso. Solemos rodearnos de sentencias, de reflexiones con las que manejarnos que luego no cumplimos e intentamos por todos los medios justificar la imposibilidad de seguir esas reflexiones. Así, decimos que hay que aprender de los hechos de la historia para no volver a repetirla; pero cuando nos toca, empezamos con la justificación de que “en algunos casos es mejor no hablar; el pasado no hay que removerlo”. Lógicamente, a esto se llega cuando uno no es capaz de discernir entre hablar de las cosas racionalmente o hacerlo visceralmente, fuera de emociones añadidas. Hablar de la historia sin más. ¿De qué forma, si no, podrían vivir los alemanes su pasado? Sencillamente, los alemanes de hoy no tienen ninguna deuda con su pasado, salvo la de reconocerla.
Durante estos días se cumple el 75 aniversario de muchos hechos violentos ocurridos en la Guerra Civil española. De hecho, el 3 de agosto es la fecha en la que 14 personas de Cabanillas fueron fusiladas. Algunos todavía tienen familia, otras no. Algunos cuerpos fueron trasladados a Cabanillas, otros no, continúan olvidados en una zanja allá por Beriain.
Y no entiendo por qué cada vez que se intenta rememorar lo ocurrido muchos tratan de taparlo. Y, sin embargo, aquí no se trata de pasar ninguna cuenta, no se trata de buscar culpables, no se trata de hacer mártires. Se trata de recordar personas que en su día fueron vilmente asesinadas por sus ideas. Hoy, con una democracia, creemos que consolidada, podemos hacerlo, si somos lo suficientemente maduros para hablar del pasado, como en otros lugares.
Porque no entiendo cómo podemos ser capaces de entender que Francia acoja en su seno cementerios alemanes con todos lo honores. Sencillamente, porque eran jóvenes, chavales a los que llevaron a la guerra, y nosotros, con los nuestros, no seamos capaces de reconocerlo, de recordarles, de hablar de ello con la naturalidad de quien no tiene miedo a recordar porque reconoce los errores pasados, sean los de uno u otro bando. Tenemos miedo a recordar y ese es un error porque la memoria de los pueblos es débil y tiende a olvidar justamente esos hechos con los que se siente más incómodo; esos hechos que, curiosamente, debemos recordar para no volver a repetir. Pero, como hemos dicho antes, no lo hacemos y, además, lo justificamos.
Como siempre, los españoles somos como somos: nos callamos a ver si así pasa la tormenta y se solucionan las cosas con el tiempo. Y así no es, porque el tiempo es traicionero.
Al final lo que aquí prima, al parecer, es que siga habiendo dos bandos. Si no fuese así no habría problema en reconocer a quienes fueron asesinados.
Por eso, el 3 de agosto de 2011, acudí al cementerio de Cabanillas acompañada de mi hijo, a enseñarle la lápida incompleta de aquellos vecinos. Le expliqué a mi hijo lo que ocurrió. Porque yo sí quiero que lo sepa. Pero quiero que sepa las historias de la gente, la que sufrió, no la de los bandos. No fui la única que acudió. Este es el pequeño y mejor homenaje que he podido hacer a estos vecinos:
PEDRO AGUADO MATEO
FELISA AGUADO SAINZ
PEDRO LUIS AGUADO SAINZ
PROCESO CALLEJA AGUADO
SIMONA CALLEJA AGUADO
TEOFILO JULIO CERVERA GARCIA
SATURNINO GIL
MANUEL JIMENO GIL
MACARIO PEDRO MARIN MARTINEZ
DAMASO JULIAN PAZ PERALTA
PASCUAL PEREZ COSO
SANTIAGO PEREZ ENERIZ
LUIS PEREZ GALINDO
LEONCIO SERRANO DOMÍNGUEZ